miércoles, octubre 11, 2006

Bono salta la zanja

Hoy tengo el día político, tendrán que disculparme. No todo puede ser Mister T, Raúl Rojas y Fiestas Chanantes...

José Bono ha renunciado a ser candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid. Después del tórrido coqueteo del martes, sólo se me ocurre una explicación: cree que va a perder. No confía en las encuestas internas -¿siete puntos de diferencia sobre Gallardón, estamos siendo serios?-
y se huele que tanto interés es una manera de acabar con él políticamente.

Porque los que le quieren poner ahí son los mismos que le vencieron en el Congreso Extraordinario de 2000 y los que le presionaron hasta la dimisión como Ministro de Defensa hace pocos meses.


Todo político tiene su límite de derrotas y Bono no es un hombre acostumbrado. En Castilla La Mancha gobernó ininterrumpidamente desde 1983 a 2004. No está nada mal.

Pero sí perdió aquel Congreso y sí perdió la batalla interna en el Gobierno Zapatero. Un hombre que ha presidido 21 años una Comunidad Autónoma y ha sido Ministro no puede arriesgarse a acabar de jefe de la oposición de un ayuntamiento.

Lo que no quiere decir, me temo, que a muchos no les hubiera encantado. Empezando por José Blanco, tan efusivo como siempre esta mañana en Telecinco: "Nunca ha habido mayor consenso en el partido por un candidato como lo hay por José Bono en el caso de la Alcaldía de Madrid. También entre los socialistas de Madrid."

A veces, ser político consiste básicamente en saber saltar trampas (o zanjas, tratándose de un alcalde)