lunes, abril 20, 2009

"La soledad de los ventrílocuos" en Notodo.com

Reproduzco por su interés general, bla, bla, bla... aunque por favor, bla, bla, bla... léanlo aquí.

Vale, la originalidad por sí misma no es un valor, pero está claro que sí es un importante añadido cuando además hay calidad, precisión, imaginación y sintaxis. Matías Candeira es un autor prodigioso. De los que sale uno cada mucho tiempo. Es complicado encontrar a un chico de 24 años capaz de hablar con tanta madurez y seguridad de los temas más inopinados. Los libros de relatos han tenido durante los últimos años cierta mala fama. Son aburridos, dicen muchos. Demasiadas historias costumbristas o delirantes, sin puntos medios. La soledad de los ventrílocuos sorprende en sus tramas y en sus formas. Si te contamos que hay cuentos sobre neveras que mueren, guerras de flores o mujeres a las que les crece un agujero en la tripa que canta boleros, probablemente pensarás que el libro pretende ser efectista y en realidad es una chorrada. Nada más lejos de la realidad.


Matías habla de las relaciones de poder, habla de la incomunicación, habla del dolor de la ausencia, de la soledad frente a la mirada de los demás, pero lo hace de una manera completamente distinta. No es cuestión de inventarse cualquier locura, sino que esa locura ayude a ver los problemas habituales de otra manera. Adelantarse. Sorprender. Aceptar el absurdo sin imposiciones. La soledad de los ventrílocuos es su primer libro, pero desde luego no son sus primeros relatos. Matías Candeira lleva años ganando premios y premios por toda España. Es la gran esperanza blanca del relato español. Su tono recuerda a Quim Monzó, a Borges, al Poe más fantástico… pero a nosotros se nos acerca más a Kafka. No al Kafka sufriente y agónico de sus novelas breves sino al más enloquecido y a la vez brillante de muchos de sus relatos. Flores, señor, Cuando muere la nevera, El hombre en el barreño o el sensacional Al final de Sara son relatos que no pueden pasar inadvertidos. Calidad y originalidad, en eso consiste. Diversión y emoción a partes iguales. Literatura.