domingo, julio 18, 2010

Más allá del puente


Mi admiración irredenta por Álex Brendemühl viene de un visionado fugaz en La 2 de "Un banco en el parque". De aquello debe de hacer casi una década y derivó primero en un artículo y luego en una más extensa entrevista. "Más allá del puente", la obra dirigida por Roger Gual -"Remake"- y que se representa estos días en el Teatro Lara de Madrid es un ejemplo más de la calidad y los registros de este actor.

La obra tiene ese encanto de las cosas ya descubiertas. No hay nada demasiado original en "Más allá del puente": dos chicos se conocen y se enamoran. Son maniáticos e inseguros. Ella más insegura y él más maniático. Las cosas a veces van bien y a veces van mal. Ya saben, el amor. Sin embargo, funciona. Funciona gracias a un libreto fantástico, con diálogos realmente soberbios, a una excelente puesta en escena y sobre todo gracias a la actuación de Brendemühl y la sorprendente Marta Torné, en la que, he de reconocerlo, no confiaba mucho.

Aunque a veces dé la sensación de que a Brendemühl le pones de acompañante al pulpo Paul e igual te sale una obra redonda. Esa clase de actor.

Mención aparte para los elegantes juegos con el público, sin el mal gusto del "épater le bourgeois" pero sabiendo provocar las risas y sobre todo para la banda sonora que acompaña los altibajos de la pareja. Honestamente, no sé hasta qué punto las canciones representaban fielmente los momentos de la obra, porque directamente me ponía a cantar: Violent Femmes, Joy Division, Radiohead y un largo etcétera. Treintañeros bohemios y sus canciones de adolescencia. Todo muy Guille Ortiz.

En fin, que puede resultar un poco tarde porque "Más allá del puente" solo se representará hasta el 25 de julio, pero es una oportunidad imperdonable de pasar una muy buena hora y pico de teatro con risas, ingenio y buen gusto.